
Si toda nueva publicación sobre cine argentino merece celebrarse, dado que la bibliografía disponible sigue siendo escasa, esta merece destacarse por partida doble: porque las tentativas de una historización completa son aún pocas, y las dedicadas al documental son prácticamente inexistentes. Una historia del cine documental argentino viene por fin a llenar esa falta, por lo que sin duda será una obra de referencia para todo aquel que quiera aproximarse a esa tormentosa historia, llena de altibajos y dificultades de todo tipo. Pero además el libro tiene otra virtud: la de ser a la vez una guía (sin afán enciclopédico) de los films más significativos de cada momento, que permite ingresar a esa historia a través de su objeto más preciso y preciado: las películas que la han jalonado.

